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miércoles, 14 de abril de 2010

Miguel Hernández, poeta del pueblo


El próximo jueves 15 de abril "Los jueves leemos" rinde homenaje al poeta de Orihuela en su centenario. Nacido en el seno de una familia de pastores, y combatiente en el bando republicano durante la Guerra Civil, Miguel Hernández murió a los treinta y un años en prisión.
Los jueves leemos inaugura el tercer trimestre del curso a manos de los alumnos Alicia, María José y Anabel del grupo 2ºC que leerán como siempre en la biblioteca del centro durante el prime recreo "Elegía a Ramón Sijé", poema que años más tarde Joan Manuel Serrat cantaría así:

Elegía a Ramón Sijé

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Miguel Hernández

3 comentarios:

  1. Salud y república, hermana. Qué día más hermoso para leer a Miguel Hernández, sigue así de bien

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  2. Salud república anónimo no tan anónimo. Un día bonito para leer a Miguel Hernández y estar entre compañeros.

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  3. me gustan mucho sus poesias es el mejor vimos una pelicula en el instituto sebre su vida y es uan pena como le dejan morir

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